
CHISPAZO / Felipe Guerrero Bojórquez
«DESNARCOTIZAR» A SINALOA: IMELDA CASTRO
En la política de hoy hasta levantar la mano no es fácil, porque se trata no solo de la dificultad de sostener la mirada frente a la realidad, sino de desafiar el poder de los grupos externos e internos.
Y la Senadora Imelda Castro ya la levantó, sostenida por un concepto central de fondo, que ofrece la idea clara de por donde transitará su narrativa: «Desnarcotizar a Sinaloa».
Desnarcotizar a Sinaloa significa primero asumir que el estado está narcotizado y que hay quienes lo mantienen en esta situación. Que igualmente existen responsables de que ello suceda, no solo los que operan para que ocurra, sino quienes lo toleran o se han visto incapacitados para combatir o disminuir esta desgracia histórica, que hoy se ha vuelto más complicada a partir de una guerra entre facciones.
La senadora Imelda Castro ya avisó que quiere ser candidata de Morena a la gubernatura de Sinaloa. Y también envió un mensaje claro de su compromiso si los electores le ofrecen su confianza. Por el momento dice que esperará los tiempos y pedirá licencia cuando haya convocatoria. Se trata de alinearse a la ruta institucional, cuando al mismo tiempo enfrenta una campaña jurídica que persigue descarrilar sus aspiraciones. Y a ella le queda seguramente claro que esa campaña ha sido instrumentada por su competencia interna. Nada que sea nuevo.
Si Imelda Castro logra ser la candidata de Morena a la gubernatura, tendrá en la inconformidad ciudadana, generada por la violencia, su mayor obstáculo. La idea de que el gobernador Rubén Rocha, y el gobierno federal, no han podido parar la guerra y socavar la operación del crimen organizado, está muy instalada en el ánimo ciudadano.
Pero no solo eso, también la percepción, al interior mismo del partido guinda, de que el poder ha sido utilizado para, a través de las instituciones, hacer a un lado a quienes estorben en los planes de continuidad. La propia Senadora experimenta ahora el golpeteo de sus adversarios internos. Para sus seguidores, y círculo cercano, no cabe la duda de que los proyectiles son lanzados desde el Tercer Piso.
Si Imelda Castro logra ser la candidata de Morena y, por lo mismo, Rocha queda fuera de las decisiones centrales, la pregunta es: ¿Se alineará el gobernador o desde ya se estaría pensando en un plan B? Se dice que son tan grandes los hoyos en el gobierno estatal que ni ganando Morena podrían taparse, a menos que el candidato o la candidata sea rochista. Pero surge otra pregunta: Si la o el aspirante emerge del rochismo ¿tendría condiciones para ganar la elección, tomando en cuenta el bajo grado de aceptación popular? Eso da para otra entrega.
Pero Imelda Castro ya abrió fuego con un discurso duro, que le pega en la línea de flotación a la política pública de seguridad estatal: habla de “desnarcotizar” la economía, la política y la cultura. La frase central es potente, un adelanto del discurso de campaña que seguramente irá desmenuzando y administrando en la medida que transcurra el proceso interno. ¿Cómo desmontar el entramado, quién y con qué poder real? Es el reto, ante el compromiso.
Hoy sesionará el gabinete de seguridad federal en Sinaloa, encabezado por Omar García Harfuch. El súper Secretario sabe de la fragilidad del control institucional en esta zona, y que la violencia se contiene a ratos, disminuye y luego se normaliza. Es el flujo de una estructura arraigada que, en los hechos, ocupa voluntad, disposición y decisión para combatirla. El Estado si puede, pero hay quienes desde dentro no quieren. Lo sabe bien Harfuch..Y también la Senadora Imelda Castro. Ya veremos.

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