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MEXINOL: LA JOYA ENERGÉTICA
(La feria del libro de la UAS. ¿Sinaloa para el Partido Verde?)
Por Felipe Guerrero Bojórquez

Dicen que ahora sí. Que ahora sí va en serio. Que en abril comenzará a construirse en Topolobampo la planta de metanol más grande del mundo. Se trata de la joya energética que colocará a Sinaloa en el mapa de la transición global. Es una inversión de 3 mil 300 millones de dólares que promete desarrollo, empleo y modernidad. Muy anunciada y promocionada por el gobierno del estado. Y no es para menos.

Pero Mexinol no nació ayer. Es un proyecto que lleva años caminando; o tropezando, según se mire.
Desde hace al menos un lustro, el proyecto ha ido y venido en la propuesta sin poder concretar su inicio. Por supuesto que no debe ser fácil la planeación de una obra tan compleja y tan ambiciosa que ha pasado por no pocos rediseños técnicos, ajustes ambientales, cambios de ubicación y exigencias de financiamiento internacional. En otras palabras, la realidad muchas veces se vuelve el principal obstáculo de las proyecciones.
Y es que no se trata de cualquier obra. Mexinol proyecta producir más de 6 mil toneladas diarias de metanol, con una capacidad anual cercana a 1.8 millones de toneladas, además de combustibles reciclados y renovables.
Operará con gas natural proveniente de Texas, incorporando captura de carbono y procesos de alta eficiencia energética. Promete, además, no descargar aguas en la bahía de Ohuira, utilizando en su lugar agua residual tratada y reciclada, bajo un esquema de emisiones ultrabajas.
Dicho de otro modo: no se trata solo de una sencilla planta, sino de un modelo industrial de alta complejidad técnica, ambiental y financiera.
Pero hay un punto donde el proyecto enfrentará otro reto de realidad local y que se convertirá en una oportunidad para enfrentar uno de los graves problemas que ya padece Los Mochis: El sistema de drenaje sanitario. Y es que Topolobampo no produce el agua residual que Mexinol ocupará para su producción. Para que la planta funcione bajo ese esquema, requiere un suministro constante, con volumen suficiente y confiable de agua residual tratada.
Pero Los Mochis arrastra desde hace años un sistema de drenaje colapsado, con fugas, descargas y rezagos estructurales que requiere una inversión al menos de mil millones de pesos para operar de manera eficiente.
Es decir, antes de alimentar a la infraestructura más grande del mundo en producción de metanol, hay que arreglar la red sanitaria de la ciudad y agregarle una planta de tratamiento de aguas negras, a la altura del requerimiento de Mexinol. Si, porque producir seis mil toneladas diarias de metanol requiere al menos nueve millones de litros de agua cada 24 horas. Y ello equivale procesar 110 litros de aguas residuales por segundo. De ese tamaño.
Producir metanol no es enchílame otra gorda. Es complejo y al mismo tiempo se trata de producir una materia fundamental para la industria mundial. En una elemental búsqueda cibernética, así aparece su definición: «El metanol es un alcohol incoloro, volátil, inflamable y altamente tóxico, utilizado principalmente como solvente industrial, materia prima química y combustible motriz. Es esencial en la fabricación de formaldehído, plásticos, pinturas, anticongelantes y en la inyección de motores de alto rendimiento.» Casi nada.

Por eso, lo que en un inicio se vendió como solución inmediata, terminó siendo un proyecto que tuvo que detenerse, rediseñarse y escalarse. No por error de cálculo, sino porque su propia dimensión lo obligó. Hoy el proyecto regresa más grande, más caro y más sofisticado, pero también más condicionado.
La pregunta de fondo no es si Mexinol se hará. Todo indica que sí. La verdadera interrogante es si será capaz de sostener en el tiempo las condiciones técnicas, ambientales y urbanas que promete, sin tropezar nuevamente con la realidad que ya lo frenó una vez.
Claro, todo proyecto camina por muchas variables no resueltas, que aún contempladas tienen que enfrentarse en tiempo y espacio real. La certeza es relativa y de algún modo se convierte en apuesta y en riesgo natural de inversiones de esta dimensión. La que sin duda ocupa Sinaloa.
Bienvenido Mexinol.

LA FERIA DEL LIBRO
A propósito de asuntos positivos. Hoy en Mazatlán, el Rector de nuestra Universidad Autónoma de Sinaloa, Dr. Jesús Madueña Molina, inaugurará la Feria del Libro de la UAS (FELIUAS), edición 2026. El acto se realizará en el Polideportivo Universitario a las 10:00 am. La feria contempla 150 actividades literarias y culturales, participarán más de 70 autores y estarán presentes 20 casas editoriales. El Dr. Manuel Iván Tostado Ramírez, Vicerrector de la Zona Sur; la Doctora Azucena Manjarrez Bastida, directora de Editorial UAS, y el escritor Juan José Rodríguez, Coordinador del Centro Cultural Universitario, serán los anfitriones de este importante evento que, en medio de la incertidumbre social, ofrece un respiro de luz y un aporte de civilidad que tanto ocupamos. Enhorabuena.

¿SINALOA PARA EL PARTIDO VERDE?
Fuentes del Partido Verde confiaron a Loret de Mola que podrían negociar con Morena la candidatura al gobierno de Sinaloa, misma que encabezaría el diputado federal Ricardo Madrid. Si así fuera, sería igualmente un espaldarazo para el exgobernador y hoy embajador en España, Quirino Ordaz Coppel, quien invitó al Rey Felipe VI a una exposición sobre la mujer mexicana en la época prehispánica. Durante el recorrido por los stand, el monarca reconoció los abusos cometidos durante la Conquista. Es decir, de algún modo, Quirino logró lo que López Obrador y la Presidente Sheinbaum no habían podido obtener de la Corona Española. El acercamiento entre el embajador y Sheinbaum se estrecha aún más y quizá ello podría derivar en una concesión electoral. ¿Está en la jugada Ricardo Madrid? ¿Y porque no? En política todo puede suceder. Más en estos tiempos. Ya veremos.

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